miércoles, 8 de octubre de 2014


OCTUBRE EN LDU 2014: Diario página #2 "Primeros síntomas"




Quedé exhausto. Acabo de realizar la limpieza en profundidad (diaria) de mi casa. No tengo mascotas porque detesto los pelos que van perdiendo y aparecen diseminados por todos los rincones. Los peces son más limpios pero muchos se me han muerto. La veterinaria me explicó; que es recomendable la limpieza de la pecera cada quince días, pero es demasiado tiempo. Obviamente, los microorganismos se reproducen de forma exponencial en ese ambiente. Debido a mi constante cuidado, tal vez los pobres peces pasaron a ser pescados por mi manía de mudarlos de pecera al balde y del balde a pecera diariamente, y eso que siempre cuidé que el traspaso de los animalitos fuera lo menos traumático posible.

No es esto lo que realmente quiero contar.
Ayer se llevaron a la vecina de al lado presa. No lo escribo como cotilleo sino como parte de un todo. Este pequeño escándalo creo que es parte de algo mucho más grave.
Por lo que tengo entendido, ella dejó de trabajar hace más de un mes y en las últimas semanas ya ni salía de la casa.
Se decía que estaba deprimida. En realidad, el primer síntoma consistió en un fuerte ataque de pánico en su lugar de empleo. Luego de una reacción histérica, se la vio sumergida en un estado de trance inusitado. Hasta comentaron que parecía muerta. En realidad, pestañaba y se podía apreciar una suave respiración pero presentaba una especie de rigor mortis que asustó a todos sus compañeros.
Así de paralizada (de miedo creo yo) llegaron los de la emergencia médica y le aplicaron una inyección intramuscular de varios relajantes.




Cuando salió de su estado de petrificación ya no habló. Parecía que todos los músculos se habían destrabado menos su lengua y eso que era una mujer que no paraba de hablar en sus mejores días.
Curiosa fue la crónica de los hechos. Algunos datos extras que puedo aportar es que era directora en una oficina del estado, mucha responsabilidad y se la pasaba trabajando. Todo el mundo concluía en la misma solución, que debía tomarse unas vacaciones con apremio, más teniendo en cuenta que no había gozado de licencia desde hacía cinco años motu proprio. No quisera transitar por el camino de la indiscreción pero a la señora no se le conoció amante, pareja o acompañantes ocasionales. Tampoco salidas nocturnas, lo que se plantearía como rutina; de la casa al trabajo y viceversa.
La víctima del fatal suceso fue un chico que repartía comida a domicilio en el barrio. Ofrecía su mercadería puerta a puerta y era bastante popular en la zona. En mi caso, nunca le compré nada. Si bien parecía alguien higiénico, uno nunca sabe cómo y dónde producen esos alimentos, no indagué pero seguramente, no tendría ninguna habilitación o certificado de salubridad que manifieste seguridad.
Lamentablemente, tuvo la idea de golpear en la casa de la mujer.
Nadie sabe con exactitud ya que ambos implicados no pueden prestar declaraciones concretas sobre lo acontecido. Uno; por el total mutismo que otorga la muerte, y la otra; por las incoherencias o los momentos balbuceantes en su locura.
Lo que se puede deducir, es que algo realmente amenazante tuvo que sentir la mujer para encarnizarse de la forma en que dio fin al repartidor. El miedo nos puede llevar por caminos insondables y tan profundos para terminar perpetrando errores irrevertibles.


Acabo de ver una cucaracha en la sala. No quiero ni moverme, las odio…




Sobre el autor:

Eh, complicado hablar en primera persona. Veamos…
Mi orgullo es ser lector y por atrevido también me considero escritor (no de los buenos).
Despunto el vicio de escribir historias porque creo tener demasiada imaginación, se me da por pensar en cosas macabras y las vuelco al papel. Nace mi gusto por el terror desde chico, mis héroes eran sanguinarios asesinos. En la lucha constante de que mi padre me permitiera alquilar pelis de terror (de las suavecitas) en vez de dibujos animados, jaja. A esa edad la muerte era una fantasía y el asesinato desde la ficción no representaba un pecado (luego vendrían algunos filósofos que me cambiarían la perspectiva). Como "adulto", sigo manteniendo, en parte, esta idea más otras perversiones que se suman a la hora de escribir.

Otro cosa que quiero destacar es mi trabajo en LDU, mi hobby que es un orgullo. Además mis trabajos gráficos para Teresa Oteo Iglesias y su proyecto literario “Orbis Verbum: un giro de compás”. También realicé un tráiler para la Antología “Mentis Error” y para el blog “Demiurgo de Hurlingham”.

9 comentarios :

Teresa Oteo dijo...

Pufff!! angustiada me has dejado, voy a relajarme y respirar, ya te decía yo que esa obsesión tuya con la limpieza no es buena, por lo menos a mí no me ha dado por ahí jaja
En serio, cómo vas encadenando miedos y obsesiones hasta llegar a un final tremendo.
Genial!!
Besos y no sé si podré esperar la continuación del diario sin perder mi ¿cordura?

LuisBernardo Rodriguez dijo...

Gracias Tere por el mensaje. Vamos sumando miedos y obsesioness hasta perder el sentido de la realidad. Este diario terminaría el último miércoles de OCtubre, donde agregaría el video para completar el relato 2.0 Terror en primera persona. Todavía no grabé nada ufff espero llegar a tiempo y que me salga alguna cosa loca como en años anteriores jeje

G a b y* dijo...

Muy bueno Luis! El relato va tomando un rumbo insospechado. Qué extrañas cosas suelen ocurrir, más cuando el miedo se instala y las reacciones parecen escapar a nuestro dominio.
A este capítulo, diste el cierre más horroroso que mi capacidad puede tolerar: La presencia de una escurridiza cucaracha! Ya me ha bastado para que me entre el pánico.

Quedo atenta! Este diario, promete!
Besos!
Gaby*

Neogéminis Mónica Frau dijo...

No caben dudas sobre la relación que debe haber entre las extrañas muertes y tu obsesión por la higiene extrema...pero confieso que no he logrado aún descubrir la relación.Seguro vendrán más síntomas que nos irán aclarando lo que ahora parece bastante oscuro.
=)

Judith dijo...

Hola!!
La verdad que has creado mucha intriga y misterio, que sera lo que esta pasando!! Las fobias y el horror se hacen presentes!
Besos.

Loquita Diplomada dijo...

Pienso que si eres bueno relatando. Tu cuento tiene intriga y mucho misterio y el personaje que narra toda la situación de su vecina me ha inspirado bastante desconfianza, creo que algo no le anda muy bien en la cabeza. Mmm... ¿No habrá tenido algo que ver?

Un beso!

LuisBernardo Rodriguez dijo...

Me alegra mucho verlos a todos pasar por aquí. Sinceramente, me tomé el atrevimiento de ir escribiendo el Diario, unas horas antes de la fecha fijada. Así, que todo puede pasar, tal vez algún giro en la historia. Solotengo la certeza de que el video final me va a dar un poquito de asquito hacerlo jaja. Por cierto, el tema central es el miedo. Gracias a todos

Sindel dijo...

Me gustaría contagiarme un poco de tu obsesión por la limpieza, me vendría bien para poner orden a mi casa de una vez por todas, pero no viene jaja Lo que no me gustaría sería tener a esa vecina que en nombre del miedo hace cosas tan tenebrosas.
Un beso :)

Yessy kan dijo...

Que coincidencia, mi extrema ansiedad obsesiva- compulsiva por la limpieza tambien acabaron con mis peces de colores. Ahora coleccionó plantas. =)

Escalofriante lo que le pasó al chico. La soledad y los ataques de pánico hicieron de ese ser un monstruo salvaje. !Que horror! !Corre, exterminala, tambien las odio!
Besos