martes, 30 de octubre de 2012


OCTUBRE en LDU: Relato 2.0 Terror en primera persona II




Alguien quiere escribir algo. No sé que clase de novela o relato enfermizo, tal vez, solo un mensaje. No quiere tinta ni un teclado para garabatear sus caracteres, pide mi sangre para hacerlo.
Esta es la  primera amenaza que recibí, todavía la conservo esperando que alguien me brinde protección.

"No me gusta Letra digital..."










"....prefiero la letra con sangre"




 Estoy realmente asustado.  Desde las últimas dos semanas tengo esta sensación de acoso, que alguien está al acecho y puso su objetivo en mí.
 No soy una figura pública; no soy famoso ni salgo en tapas de revista, ni me jacto de la riqueza ni de la gloria (que de hecho, no las poseo).
 Solo escribo en un blog, solo eso.
 Tal vez, dejé demasiada información en la red; mi cuenta en Twitter, Facebook, o en mi propio espacio.

Carta completa, el remitente es de España,
recibida hace un mes. Fue un jueves. 
 Lo cierto, es que conozco a tantas personas. Claro, de forma virtual.  Los veo en sus hogares, con sus familias, en sus entornos. Al igual que ellos, yo también expongo fotos de entre casa, creo que hay hasta imágenes de mi habitación.
 En fin, muchos son conocidos que comparten esta misma pasión, escribir. Algunos de ellos; se los nombres y sus países de residencia, y de otros conozco sus penas, sin charlar directamente o haber compartido de cerca su dolor. Es que dejamos entre líneas, configuramos entre relatos y versos, todas nuestras aflicciones, nuestros miedos, nuestras esperanzas. Es que leyendo, también podemos conocer, aún más, a los que no están en persona.

 Me preguntó, por qué justo a mí. Qué le hice para que quiera matarme (porque así de explícito ha sido su declaración). Supongo que es un hombre, pero no lo sé.

 Aquellos que siguen este blog, habrán visto dos peculiares entradas. Mi primera reacción, además del desconcierto, fue un enojo brutal. No era un comentario anónimo, era una entrada completamente redactada, como si fuera yo mismo su autor.
 Me supongo que soy vulnerable para cualquier cerebro iluminado en informática y mis pobres barreras han sido franqueables para producir semejante intromisión. Por cierto, les dejo los enlaces de estas dos entradas que comenté. Yo no las escribí, tal vez mi otro yo, de seguro estoy volviéndome loco.



 Escribí, acaso, algo que lo identificó de tal forma que, sin quererlo, lo ridiculicé o dejé expuesto un dolor tan inconmensurable que se reavivó en él o ella. Y asumí, sin intención, como un nuevo culpable para mi acosador.
 Su insistencia es tenaz y sus golpes verdaderas dosificaciones que enervan y alteran mis nervios.
 Quizás esté a kilómetros de distancia, quizás a la vuelta de la esquina. Su proximidad la siento, porque me ha dado prueba de esto.

 La policía de mi país no es muy útil para mi situación. Desestiman el peligro, porque no hay pruebas suficientes que exista una posible materialización del ataque contra mi persona. Mis pruebas no los convence, ni para iniciar una investigación (ya no su protección solicito). Me explicaron que esos mensajes no sirven, es un hackeo a una cuenta personal, pero reviste de entidad; que debería tomarlo como una broma de mal gusto. Igual, me recomendaron, cambiar contraseñas y códigos, en espacial de tarjetas de créditos y cuentas bancarias. Irrisorio, porque no poseo cuenta bancaria y el saldo de mi crédito, al atacante le serviría como máximo para comprarse una remera  nueva, pero no más.
 El siguiente video, es una prueba de que mi “Fan” (con mucha ironía y sarcasmo lo escribo) está muy cerca. Lamentablemente, hoy el oficial al que me remití la vez anterior, no se encontraba. Así que, me enviaron de vuelta. Un par de copamientos por la zona afectó la sensibilidad de los funcionarios, despachándome sin brindarme la posibilidad de exponer la comprobación de lo que, anteriormente, me exigían




 Retomo esta entrada luego de unos días, estoy decidido a no dejarme quebrar por este angustioso trance.
 Esta última parte es casi a tiempo real (o tal vez no, exactamente):  ¡Acabo de derramar el café sobre mi maldito teclado! Mis nervios están al límite. Haré lo siguiente; iré a comprar cigarrillos (dejé el tabaco hace dos meses pero realmente lo necesito ahora) y luego limpiaré este enchastre.

**


 Ahora, estoy más tranquilo, es casi medianoche y debo confesarles que tuve una tarde infernal.
 Releyendo mis últimos apuntes, luego de la interrupción por el accidente sobre el teclado. AL volver del mercado, fui a buscar algo para secar lo que mi paciencia alterada provocó. Cuando me dirijo a la cocina, me llamó la atención la cámara de fotos digital sobre la mesa del  comedor.
El lugar, donde se hallaba,  no correspondía (creo) donde la coloqué en su último uso. La peor parte es que estaba encendida.
 Mis manos temblorosas apenas pudieron reproducir la grabación recientemente registrada:



 Obviamente, me dirigí con la cámara a la seccional, nuevamente.    Ahora me toman en serio.  Solo espero que cese la tortura que este hijo de puta me viene atormentando, tendré compañía policial durante unos días. Me aseguran que  todo se irá disipando y que el atacante dejará de acosarme.
 Hace frío, se siente el viento como golpea las ramas de los árboles con una leve violencia, que quizás acompañe, más tarde, algo de lluvia, sino una tormenta.
 Pienso, que este sujeto se irá de mi vida. Si está leyendo esto, espero que entienda que logró su objetivo, estoy completamente rendido y exhausto de esta compleja realidad en la que me sumergió.
 Aviso a mis lectores y colegas, que se cuiden y que espero que no se transformen en objeto de caza de este ser tan oscuro y perverso. 
 Él sigue allí leyéndonos.

 Me pregunto dónde se habrá metido el guardia, que hace dos horas salió a inspeccionar los alrededores y todavía no ha retornado…

 El año pasado el terror fue sobrenatural, este año el miedo lo provee algo más terrenal.
 Los invito a recordar el Relato  2.0 del Halloblogween anterior:





3 comentarios :

Teresa Oteo dijo...

Jo!! Me has asustado de verdad!, eso no se hace...menos mal que se acaba esto de halloween porque yo ya no participo más, me da miedo ese que nos lee y nos persigue...ah! he oído un ruido raro en la puerta...NO!!!!

José Vte. dijo...

Vaya Luis, que situación. Tener un "fan" que te persigue de esa manera tan misteriosa crea mucha intranquilidad.
Tantos datos que vamos dejando por la red consigue que historias como esta se hagan realidad, cada vez con más frecuencia.

Octubre se acaba con sus historias de terror.

Gracias Luis y un abrazo (si sobrevives al acosador/a)

Luis Rodriguez dijo...

Gracias a todos por dejar comentarios durante todo el especial y por las colaboraciones que hicieron este Octubre tan terrorífico!
El año pasado embrujé mi casita. Este año me inventé un acosador. El próximo siguiendo este estilo, ya tengo pensado que voy a inventar, jeje
Así que los espero en el próximo especial.
33 entradas conforman Halloween en LDU, espero que recorran el blog y dejen comentarios. Ha sido muy entretenido.
Todavía falta mi participación en Halloblogween, termianar la reseña del Cine-biblio-club y la despedida. Todo esto mañana!