viernes, 26 de octubre de 2012


OCTUBRE en LDU: ¡Un cuento de horror! a cargo de Lady Glamour


Especial LDU Octubre:
Sábados llenos de glamour y miedo de Marcelo Garandan  
Los #ConsejosdeunaLady para una vida glamorosa


Lady, generalmente, aconseja sobre lo que debemos o no debemos hacer para estar cual divas, pero en el día de hoy; Lady les quiere contar una historia tragicómica por llamarlo de alguna forma. El título sería: “El día que mi Hermès desapareció”...
Igual que "Hostel" pero con los mencionados bolsos, jeje Nota del editor.-

Toda Lady sabe que Hermès es una de las marcas más caras del mundo en lo que se refiere a marroquinería. Algunos modelos de bolsas son solo bajo encargo y hay lista de espera para obtenerlas. El valor de una bolsa Hermès puede tener cinco dígitos en dólares, por lo que se imaginarán que la historia que les voy a contar es más triste que cómica.
Había una vez una linda mariquita que, desde una tierna infancia, soñaba con Milán, Paris y New York. Un buen día, en su despertar sexual, la mariquita se dio cuanta que era eso, un lindo putito. Ni lento ni perezoso pensó: “Yo no voy
andar repartiendo culo de gratis por el mundo. Le voy a sacar provecho al asunto”. Y así fue.





Un buen día, la dulce mariquita se dio cuenta que un grupo etario de hombres mayores estaba ávido de carne fresca y olorosa. Fue ahí, que surgió su complejo de Electra (es como Edipo pero con el padre, de la hija al padre: En este caso como soy puto, así que vale) bien, la dulce mariquita comenzó, a partir de ahí; a entregar amor sin ton ni son. Obviamente, que siempre dentro de una relación estable y duradera.
La primera victima, perdón, el primer amor, fue un doctor chileno con el cual Lady conoció algunos rinconcitos del planeta.
Este fue tan amoroso que, de pasada por Paris, compró un presentito en honor a nuestro cumple mes. La dulce mariquita, desde los primeros años de vida, sintió atracción por todo aquello que estaba fuera de su alcance. Por lo que, tener novios con dinero fue una cosa que surgió de manera natural.
Volviendo al regalito, el día de nuestro cumple mes (número seis), mi terroncito de azúcar me dio un hermoso bolso de mano Hermès. Se podrán imaginar lo feliz que estaba, yo, con mi bolso. La marica tocaba el cielo con las manos. Ya podía morir en paz, he ir al cielo a encontrarme con Dior y los ángeles de Victoria Secret.

Cierto día, nos estábamos dirigiendo a Brujas. Fue ahí cuando la desgracia aconteció. Luego de bajar del tren, una persona a lo lejos me pareció conocida. Cosa difícil, porque en general, ta complicado encontrarse con alguien conocido; en Europa, y menos en Brujas y  teniendo en cuanta mi “background”, pero igual me dispuse a ver si era en verdad un conocido.
En ese preciso momento, un tren llegaba a la estación y millares de personas salían y entraban en los vagones. Las personas me pechaban y la pobre marica giraba cual molinete de prostíbulo. De repente, la multitud desapareció con la misma rapidez con la que llego. Al parar de girar, como calesita cuando acaba la ficha, me di cuenta de la desgracia. Mi bolso Hermès había desparecido; con mi Ipod, mi Ipad y mi Iphone. ¡Una desgracia colosal!
Las lagrimas brotaban de mi, con la misma rapidez que un muerto de hambre come un refuerzo. No podía contener la impotencia y la rabia de saber que un hijo de su madre se había llevado, no solo un accesorio de moda, sino una parte de mi vida, un sueño… y miles de dólares.



Brindemos por un Halloween lleno de glamour!! Nota del editor.

1 comentario :

Teresa Oteo dijo...

Por favor, perder el Hermés con el Ipod, Ipad, Iphone 5, claro, es una tragedia!lo que está claro es que hay que tener glamour para todo, hasta para llorar amargamente, en mi caso lloraría por el pastón que se habían llevado, aunque no soy yo muy de bolsos Hermés...,el Iphone ya es otra cosa jejeje
Genial como siempre y glamourosa entrada!