lunes, 10 de noviembre de 2014

Contando las semanas en 52 palabras - Palabra 46 de 52



BUSQUEN MÁS LIBERTADES EN PALABRAS DE SINDEL

Caminaba por la calle y se sentía observado. Vivía la vida pasando de etiqueta en etiqueta que iba adoptando según la moda, según sus aleatorios gustos. Se sentía preso pero también condenado por la ira. Podría detallar cronológicamente sus avatares y desgracias pero es suficiente decir; sufrió lo necesario.
Moldeó sus opiniones con las ajenas y desaprovechó cientos de ocasiones de hacer callar a varios arrogantes. Calló por pudor o por cortesía (algo que nadie aprecia en estos días el silencio y la cortesía) pero siguió durmiendo con esas palabras atoradas en su garganta.
En esa calle se topó con una lámpara que por su brillo hipnótico se le antojó de una lejanía inimaginable. Ante el objeto mágico procedió como todo mortal que haya leído alguna vez y la frotó tres veces.
Salió una nube y antes de presentaciones y diálogos literarios, escupió sin temor:

-        - Quiero tener toda la libertad del mundo-


Apenas terminó de formular el deseo, ya se estaba arrepintiendo...


Luego de un Octubre mega intenso hacemos una especie de pausa en Noviembre. Aunque no podemos dejar de participar en actividades de alta calidad como en este caso.
Mientras en la cocina de LDU venimos armando lo que se aproxima.
Diciembre: Disparar… en todos los sentidos
El clásico ciclo de entrevista que se centrará en 5 autores que nos presentarán sus novelas y sus carreras literarias, al estilo LDU.
Gracias Sindel por el espacio! 

viernes, 31 de octubre de 2014

OCTUBRE EN LDU 2014: Cierre de la convocatoria a cargo de Teresa Oteo Iglesias "El ñino de la chaqueta de pana" (relato inédito)


EL NIÑO DE LA 
CHAQUETA DE PANA

A cargo de
Teresa Oteo
Iglesias


Laura no recordaba haber visto antes a aquel compañero en el patio.
Jugaba en los toboganes y parecía pasar desapercibido para los profesores, no así para aquella alumna que enseguida se dio cuenta de que ese niño con una chaqueta de pana marrón y un pantalón corto del mismo color no había estado nunca allí en los dos trimestres largos que llevaban de curso.
Se acercó a él, le observó como si fuera un espécimen por analizar y con la curiosidad natural de los niños le preguntó, mientras los demás contemplaban atónitos el comportamiento de su amiga que parecía estar hablando sola:



– ¿Tú eres nuevo, verdad?
–No, pero hacía mucho tiempo que no venía, esta era mi escuela.
– ¿Y quién era tu profe? –insistió la niña con su blanca piel, su pelo rubio recogido en una trenza de raíz y su aspecto de resabiada.
–Mi profe se llamaba Mercedes pero ya no está aquí, hace unos años vine a buscarla y me la llevé.
Sus compañeros de clase cada vez más extrañados le preguntaron:
 – ¿Qué haces Laura?
– ¿No lo veis? Estoy hablando con el niño nuevo.
Y pensando que se trataba de un juego con algún amigo imaginario no insistieron más y la dejaron sola.
La media hora de recreo trascurrió más deprisa de lo habitual.
Sonó la sirena y antes de echar a correr hacia su fila, la niña de la trenza le interrogó:
– ¿Quieres que juguemos mañana otra vez?
–Mañana ya no estaré aquí, pero puedes venir conmigo, dame la mano…

 Laura como hipnotizada agarró la mano que le ofrecía el niño de la chaqueta de pana y los dos se dirigieron juntos hacia el fondo del patio en dirección opuesta a sus compañeros mientras su imagen se desvanecía entre la polvareda.
 Los rumores sobre el extraño niño que había visitado esa mañana el patio no tardaron en llegar a oídos del director del centro, el que más tiempo llevaba en el colegio y el único que conocía de primera mano la historia del alumno que hacía  años había fallecido en un desgraciado accidente  en el patio de los más pequeños, el niño  llevaba una chaqueta de pana marrón cuando murió.
Nunca más volvieron a ver a Laura.




  Colaborador de Octubre en LDU 2014:


Teresa Oteo Iglesias



Amiga de Letra digital Uruguay y Premio B en la segunda edición. Ha colaborado sistemáticamente en todas nuestras propuestas. Fiel a su estilo, el terror es característico en su obra. Su versatilidad queda demostrada en su otra  faceta literaria, la poesía. Ha participado en varias antologías poéticas y de relatos. Sus implacables y retorcidos finales hacen de sus breves relatos, maravillosas piezas de suspenso dignas para ser leídas y sin caer en la decepción.


Pueden visitarla en su blog personal




Pueden seguirla en:



y en Facebook 


Además de ser una activa colaboradora, mantengo con esta autora un sueño compartido y es su primera antología de relatos ORBIS VERBUM: un giro de compás. Este proyecto literario ha pasado por muchos cambios e intentos de promoción. He realizado varios vídeos como por ejemplo el siguiente:










Ideal ocasión para que ustedes consigan su ejemplar digital y pueden adquirir la antología Orbis Verbum: un giro de compás en Amazon:











                               
                         

jueves, 30 de octubre de 2014

OCTUBRE EN LDU 2014: Museo a la medianoche II y BONUS TRACK




El museo seguirá abierto hasta el día 31 así que aprovechen para ver las fabulosas ilustraciones, dibujos y diseños de Gabriela Tugores aquí:

http://letradigitaluruguay.blogspot.com/2014/10/octubre-en-ldu-2014-museo-la-medianoche.html


miércoles, 29 de octubre de 2014

OCTUBRE EN LDU 2014: Diario página final Relato 2.0 Terror en primera persona a cargo de LuisBernardo Rodríguez




En paginas anteriores…



PAGINA #1 Diario Octubre en LDU 2014 


PAGINA #2 Diario Octubre en LDU 2014


PAGINA #3 Diario Octubre en LDU 2014 “

PAGINA #4 Diario Octubre en LDU 2014 
“




No quiero escribir más. Continuar escupiendo  palabras es un acto innecesario. Varias cosas desagradables experimenté. Un verdadero horror que me paraliza por el asco:

martes, 28 de octubre de 2014

OCTUBRE EN LDU 2014: Colaboración a cargo de José Vte. García "Mira en la bañera" (relato)


 ¡Mira en la bañera!
A cargo de
                                                                 Jose Vte
Garcia

Esa mañana me encontraba sólo en la casa que habíamos estrenado hacía poco y que seguía oliendo a nueva por todos los rincones. Mi mujer estaba trabajando y yo todavía disponía de algunos días de vacaciones. Tenía que salir para realizar unas compras y fui al aseo para darme un ligero afeitado. Cuando abrí la puerta me sobrecogí. La luz estaba encendida y la habitación completamente llena de un denso humo provocado por el vapor de agua. En medio del baño, de pie, se encontraba un niño de apenas seis años que, completamente desnudo y chorreando agua, me miraba fijamente a los ojos a la vez que gritaba suplicante:

—¡Por favor, mira en la bañera!

Incapaz de reaccionar me quedé petrificado mirando al niño. ¡¡¡Nosotros no teníamos hijos!!!. Justo en ese momento comenzó a sonar el timbre de la puerta de la calle de una manera insistente y tenaz. El estridente sonido me estaba volviendo loco. Durante varios segundos dudé, no sabía bien que atender o que hacer. El niño seguía mirándome suplicante. Por fin decidí salir corriendo hacia la puerta. Cuando llegué, la abrí alterado y me sorprendió ver que allí no había nadie, también el timbre había dejado de repente de sonar. Maldiciendo volví corriendo al lavabo. Para mi sorpresa el niño había desaparecido y el cuarto de baño se encontraba completamente normal.

lunes, 27 de octubre de 2014

OCTUBRE EN LDU 2014: Colaboración a cargo de Teresa Oteo Iglesias "La última cena" (relato)


LA ULTIMA
 CENA

A cargo de 
Teresa
Oteo Iglesias


Hacía rato que se habían marchado todos, solo quedaban ellos dos en la oficina. Aurelio Gracia cerraba su maletín cuando Lucas se acercó tímidamente a él para preguntarle si podía llevarle a casa, era una fría y desapacible noche de diciembre y tenía el coche en el taller. Su jefe dudó durante unos instantes, que a él le parecieron una eternidad, hasta que por fin escuchó su voz seca y cortante:
––Por supuesto, Lozano, no voy a permitir que mi mejor empleado se resfríe y no acuda al trabajo durante una semana––bromeó–– intentó hacerse el gracioso sin conseguirlo,  hay que reconocer que la única gracia que tenía la llevaba en el apellido–– por cierto, supongo que recuerdas que mañana es la cena.
––¡Cómo olvidarlo, señor! ––contestó cortésmente.
Caminaron hasta el ascensor, Lucas siempre un paso por detrás de su superior. Una vez dentro del elevador una jeringuilla con la dosis adecuada de cloruro de potasio hizo el resto.
Lo más difícil ya está hecho–– pensó Lucas Lozano en voz alta mientras  arrastraba el cuerpo sin vida de su ya ex jefe desde el ascensor a la plaza del parking donde, como cada noche, le esperaba su coche–– ese miserable no volverá a abusar del poder que le otorgaba su cargo.
Desde que le ascendieron a jefe de sección, hacía unos años, Aurelio se creía con derecho a explotar y a maltratar psicológicamente a sus empleados y no vacilaba en hacerlo sin ningún tipo de remordimiento, disfrutaba con ello.
Para los más débiles ir a trabajar cada mañana se convirtió en un verdadero suplicio. El único culpable de las bajas por depresión, en el departamento que dirigía dentro de la empresa, y el tema recurrente en el diván de varios psicólogos tenía nombre y apellido.
Aurelio Gracia vivía solo, no tenía pareja, ni familia con la que se hablara o mantuviera una relación mínimamente cordial, y conociéndole no era difícil imaginar por qué.
El único atisbo de humanidad, si podía considerarse así, que aquel canalla dejaba aflorar, lo veían cada año por Navidad. Aurelio invitaba a sus trabajadores a una cena en su casa unos días antes de Nochebuena.
Con la mejor de sus falsas sonrisas les deleitaba con  un “delicioso” rosbif, receta de su abuela materna, según les contaba año tras año en los postres, mientras sus invitados se sentían obligados a alabarle sus grandes dotes culinarias y a devolverle las sonrisas.
Aquel año Lucas decidió unilateralmente que, para su jefe, esa sería su particular  última cena.
Al día siguiente, la mañana del gran evento, el jefe no acudió a trabajar, al parecer tenía asuntos de los que ocuparse fuera de la oficina,  pero alguien en su nombre se encargó personalmente de enviar un e-mail a cada uno de sus empleados recordándoles la cita de aquella noche.

domingo, 26 de octubre de 2014

OCTUBRE EN LDU 2014: Colaboración a cargo de Judith Ruiz "El nuevo terror" (Cine bizarro y Z) + BONUS TRACK (aplicación nueva)


El nuevo terror: B y Z

Películas Bizarras y Cine Z

A cargo de
Judith
Ruiz


Refresquemos un poco de que van estos géneros cinéfilos, que si bien no son nuevos, más de un lector no sabe de qué van.




Cine Bizarro: 

Comencemos por la palabra Bizarro, esta, según se dice, viene del inglés y francés, “bizarre”, que significa: raro, extraño, exagerado, extravagante. Si lo llevamos al cine, encontramos toques pornográficos, surrealistas y bien disparatados. Se lo puede vincular con el Cine de Clase B por  el bajo presupuesto  con el que se realizan las producciones aunque últimamente se está invirtiendo más y pueden llegar a la par de las películas de Hollywood. El género en su mayoría es de terror, ciencia ficción y fantasía.




Cine Clase Z: 

Este tipo de cine vendría a caer más bajo que el Cine B, o sea, es de mucho menos presupuesto, un subgénero de clasificación Z, lo último de lo último.  Un precursor de este género fue el director Ed Wood, en su momento lo catalogaron el peor director de todos los tiempos por películas como  Glen o Glenda y Plan 9 del espacio exterior, lo curioso es que hoy en día es considerado un “director de culto”.

sábado, 25 de octubre de 2014

OCTUBRE EN LDU 2014: "Y/O (El tótem) a cargo de LuisBernardo Rodríguez



Y/O (EL TOTEM)

A cargo de
 LuisBernardo
RodRIguez

 Parte I


Salud y abundancia… dijo un amigo que había visitado México durante una semana, cuando me entregó el pequeño tótem artesanal de regalo.

Añadió las instrucciones de encender una vela y pedir con todo el sentimiento de fe en la primera noche de luna nueva.

Y así, con toda mi ignorancia, lo hice…

Antes que llegara el suvenir, aposté a los números 08, 15, 26, 32 y 41 en un popular juego de azar que se realiza una vez al mes.
Cuando las circunstancias apremian se buscan las soluciones por los caminos menos probables.

En fin, después del ritual y con mucho tiempo libre, ya que había perdido mi empleo recientemente, me dispuse a ver un poco de televisión. En un programa escuché el testimonio de un sujeto que había encontrado cierta documentación importante para un empresario. Al devolverlo al dueño, recibió una gratificación por su acción. Me dije: ojalá me sucediera algo así.

Al día siguiente me levanté muy temprano y con los clasificados en mano salí en busca de empleo hacia la calle. Cuando estaba a punto de cruzar una avenida, observo a un hombre mayor caer de rodillas dándose un fuerte impacto contra el asfalto. Fui a socorrerlo, ya que pasaban personas a su lado pero ninguna atinaba a hacer algo, entonces me percaté que su rodilla sangraba.

Me agradeció la ayuda que le brindé y a posteriori me dediqué a realizar un improvisado vendaje con mi corbata. El hombre se lamentó por la pérdida de mi corbata, ya que intuía que la sangre con el lavado sería imposible de remover. Le expliqué que no importaba, que había dado por terminada mi búsqueda laboral por el día. Él anciano tomó su móvil para avisar a su nieto, en la comunicación le explicó que estaba bien y que no se alarmara, que lo viniera a buscar en su auto y algo más que no llegué a captar. Luego el octogenario me solicita que no me vaya y que lo acompañe en la espera.  En menos de veinte minutos, estacionaba al lado nuestro un Audi último modelo (supongo que lo era, su brillo era soberbio y destilaba un aire de objeto inalcanzable para mí). El sujeto que desciende del coche resultó ser el nieto que descendió presuroso y junto al anciano me miraron con gratitud. Subimos con dificultad al abuelo al asiento trasero de la nave (para ese entonces ver por dentro esa maquinaria era un lujo que la casualidad me tenía reservado y mis sentidos se exaltaron, en especial por el aroma a cuero nuevo, tan brilloso como el exterior). Ya con el hombre dentro del coche, el nieto me extiende un cheque, mi sorpresa e incredulidad entraron en contradicción. Luego agregó que su abuelo fue  el fundador de una empresa multinacional y que le solicitó por teléfono este pago, además le explicó de mi estado laboral.  Acotó que la cifra era más que suficiente para emprender mi propio emprendimiento. También me aconsejó que, en un futuro, si llegaba a prosperar, hiciera lo mismo con algún joven atento y honesto como lo fui yo con él, llegada la ocasión.

Cuando llegué a casa de tanta alegría y euforia estornudé sonoramente y sentí una flojera inusitada en todo mi cuerpo. 


 Parte II

viernes, 24 de octubre de 2014

OCTUBRE EN LDU 2014: Colaboración a cargo de Yessy Kan "La venganza de los toros de la Vega" (relato)


La Venganza de los Toros
de la Vega

A cargo de

Yessy Kan


Todo ocurrió cuando el firmamento se nubló de repente, y una cortina de fuego se abrió desde el séptimo cielo sobre el pueblo de Tordesillas en la ciudad de Valladolid. Luego, ante los ojos atónitos de los mortales ocurrió algo indescriptible. Una burbuja solar salió de una descomunal llamarada, viajando a una altísima velocidad que en segundos impactó la tierra. De la esfera apareció una enorme bestia mitad hombre y mitad Toro, flameante y embravecido. En sus garras tenía una lanza de doble filo con un asta de oro y plata. Su faz emanaba terror y sus ojos eran como antorchas de fuego, tras él venía un batallón de Toros salvajes que bufaban enfurecidos, y babeando sangre de sus hocicos. La visión era escalofriante, aterradora y todos salieron corriendo despavoridos, cada uno por su lado gritando y persignándose: - "¡Ahí viene el Toro, el Toro de la Vega!" -

OCTUBRE EN LDU 2014: Colaboración a cargo de Verónica Censura SXXI "Lo cierto de esta historia" (relato)

LO CIERTO
DE ESTA HISTORIA

A cargo de
Veronica
Censura S XXI


Lo cierto de esta historia es que en realidad sucedió, y esa realidad sigue inexplicable. Sucedió en un pequeño pueblo de pescadores junto al mar, en una playa rocosa frecuentada por gente corriente, sin protocolos, con el bañador de hace décadas desteñido o ropita interior los más pequeños y no tan pequeños, corría más o menos el último tercio del siglo pasado.