viernes, 19 de agosto de 2011

Colaboración: "Las noches sin Lucía" por Natalia Larrosa




De noche, cuando los pabilos se apagaban y las noctilucas parecían encenderse, ella revivía. Le gustaba caminar por la playa descalza, en soledad, emulando el contornear de las débiles olas que unas y otras golpeaban en aquel rancho soso de madera.
No sé si era su vestido blanco y largo el que me llamaba la atención o lo impune que parecía al andar siempre sola, solita, ermitaña.
En ocasiones sus pasos se perdían en la arena fresca; otras veces me hubieran permitido seguirlos, pero como nunca fui un buen detective, prefería no jactarme de mi valiosa perseverancia y decidí esperar, esperar un prodigio de aquel hecho tan natural que a nadie más que a mí sorprendía tanto, supongo.
¿Hacia dónde va?, ¿por qué no se detiene?, ¿qué insistente rutina la subyuga tanto como para permitirse cautivar mis noches de insomnio?
Fueron dos, tres, cuatro, cincuenta noches seguidas…sí, es verdad, tal vez sin cuenta. Caminaba por la arena y su cabello largo bailaba con la brisa, mientras que una flor distinta cada velada, parecía perderse en aquella mata de pelo. A veces se extraviaba en la bruma del horizonte. Siempre me dio la espalda. Creo que nunca quise ver su rostro.
Pero aquella madrugada había aterrizado en mi calendario de prisa, de golpe, confundida; maldita noche arrogante. No fue mi mejor día. Sobrevino la soberbia oscuridad y quise cambiar mi suerte develando aquel sortilegio. ¡Verónica diría que lo predijo mi horóscopo!
Esperé como una fiera agazapada que pasara ella, lo deseaba con fervor, con ansia, sin disimulo, sin prejuicios. Y así la seguí, caminado detrás de su vestido blanco en esa noche de verano.
Caminamos diez; quince minutos más.
Llegó hasta aquel lugar.
Sumergió sus delicados pies descalzos en el agua.
Tomó la flor que adornaba su cabello, la arrojó al mar y dedicó una plegaria a la pequeña Lucía.   

Bio de la autora: 

Natalia Larrosa es periodista y locutora en varios medios de comunicación del Uruguay. Además ejerce la docencia en el área del lenguaje. Muchas gracias por colaborar en Letra Digital Uruguay y dejen sus impresiones y comentario. La pueden escuchar en Fm Latina http://www.fmlatina.com.uy/web/programacion.php en el programa Expreso Latino. 

lunes, 15 de agosto de 2011

Relato: "Comodines Negros" por Luis Bernardo Rodríguez

Comodines negros
Comodines negros

Por. Luis Bernardo Rodríguez

En el canal setenta y dos del cable no se ve nada interesante, solo la aburrida señal que promociona los otros canales, sus horarios y el silencio. Ni siquiera son capaces de amenizar la inocua transmisión con algo de música.
Obviamente, es una opción descartable para la madrugada de un fin de semana, pero de todas formas, ese sábado el canal setenta y dos nos acompañaba con su tenue luminosidad en el comedor.

sábado, 13 de agosto de 2011

Relato: Crónica denigrante

CRÓNICA DENIGRANTE











Milton Segovia fue el hombre más odiado, por todos aquellos que leyeron los titulares
de varios periódicos, pero apenas por una semana. El fervor de la investigación del caso
llegaba a su apogeo, cuando las nuevas noticias acerca del desfalco económico que el
país estaba sufriendo, aparecieron. Era la fuga más impresionante de capital que junto a
los banqueros huían, de la exposición mediática y del territorio, hacia lugares menos
hostiles. Entonces, toda aquella indignación que se había despertado, se trasladó hacia
otro objetivo.

miércoles, 3 de agosto de 2011

La espera y la impaciencia

http://accarmenmartingaite.blogspot.com/2011/08/la-espera-de-los-impacientes.html
Un relato nacido desde la impaciencia de los que esperan. La esperanza de encontrar tu nombre en una lista de finalistas, alguna señal que te invita a seguir, que te restituya de los fracasos que le ganan en cantidad a los éxitos.
Todos esperamos algo, pronto vendrá, desesperarse es un pecado porque niega la esperanza, que es la salvación...

jueves, 14 de julio de 2011

Herramientas para escritores

Esta simpática oveja es el ícono de Pdf24.org

En esta página puedes convertir tus textos de word a pdf, que tanto se exigen en los concurso literarios de la web y para publicar en algunas redes para escritores, realmente fácil de usar, se recibe el resultado en tu correo electrónico y listo para compartir tu obra.

sábado, 25 de junio de 2011

Otros enlaces de Kassfinol, autora venezolana y amiga de Letra digital Uruguay

LIBRO #2: ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA. Autora: KASSFINOLAquí llega esta segunda entrada, con el link de la segunda entrega "Entre el cielo y la tierra" de su trilogía INVOCACIÓN.
Una fresca e intensa mirada fantástica, un verdadera invitación a deleitarse y emocionarse con los personajes, de esta trilogía. Lectura adictiva y accesible para toda clase de lectores.

viernes, 24 de junio de 2011

Entre el infierno y la tierra, novela de Kassfinol


" Entre el infierno y la tierra" es un inicio altamente recomendable, para todos aquellos lectores que disfrutan de novelas románticas y de aventuras,
la autora venezolana que escribe bajo el seudónimo de Kassfinol, nos presenta la primera entrega de su trilogía INVOCACIÓN.

lunes, 20 de junio de 2011

"Luis" por Enrique Gabriel Figueredo. Montevideo, Uruguay



  LUIS.
                                           “No se culpe a nadie de mi vida”
                                                       (Julio Cortazar)

Aun recuerdo aquella mirada pequeña,
llena de misterio y dulzura.
Por aquellos días yo trabajaba en la estación de servicio de la avenida 8 de Octubre y Larrañaga,
mi turno de noche me daba la posibilidad de conocer mucha gente,
muchos personajes que quedaron en mi memoria.
Pero hubo alguien en particular que siempre recordaré con el cariño mas grande:
Una madrugada de verano llegó un niño de unos diez años,
callado y de cuerpo delgado.

"Una Leyenda" por Karin Estefan desde Estados Unidos.

Me alimentabas tú, con esa especie de alegría inmortal
que caracteriza tu persona, y me dabas hasta satisfacerme
el alma mía, que se contagiaba de tu risa gemela,
en las noches heladas, en los perfumados días,
en los de poca ropa, y, hasta en los de hojas caídas.