Este especial se nutre de varios colaboradores, aquí un nuevo relato de impecable pulso narrativo. Al final encontrarán el enlace donde encontrar más relatos del autor.
Catarsis
Con experta delicadeza, el
asesino depositó en el suelo el cuerpo inerte de la mujer, luego se paró unos
segundos para contemplarla detenidamente; era una mujer muy joven y desde luego
era extraordinariamente bella. Se esforzó grandemente por percibir un poco de
compasión hacia ella, pero le fue imposible. Si logró, en cambio, aumentar
intensamente la excitación que le producía la visión de aquel desmadejado
cuerpo que mantenía una obscena postura perfectamente calculada. No podía
evitarlo, se sentía poderoso y gratificado por un profundo placer sexual que
con cada sacrificio iba acrecentándose. ¿Cuántas eran, dieciocho?, si, el delirio
que sentía con cada nueva conquista, aumentaba considerablemente al de la
anterior.
