viernes, 5 de abril de 2013


Mr. Deadly #4 parte II por LuisBernardo Rodríguez


MR. DEADLY 4
Parte II

 Sentirían lo mismo, aquellos que presenciaron sus tristes decesos en público, como él estaba experimentando frente al sexagenario.
 Rápidamente, se profesó aturdido ante la  pregunta del paramédico que intentaba resucitar al hombre:

- ¿Usted, es el hijo?

 No pudo articular palabra, se remitió a mover la cabeza, sin percatarse que lo hacía de forma afirmativa, aunque lo concebía como un movimiento involuntario.

 Era un observador de lujo ante el espectáculo que se ofrecía dentro de la ambulancia. Muy probablemente, es que otros (que acudieron al rato al lugar) mirones estuvieran envidiosos de su posición, ya que tendrían algo más sustancioso y cargado de detalles que contar al llegar a sus hogares.
 Lógicamente, esta aventura (donde Mr. Deadly se vio inmiscuido) provocaría un retraso en la llegada a hogares o trabajos. Por lo tanto, podríamos descartar la intención de otros para usurpar el sitio de Mr. Deadly. Es qué es difícil tener la voluntad disponible para acompañar a un desconocido en la hora de su muerte. ¿Qué otra cosa puede hacer uno, sino es observar?
 Aunque los candidatos podrían pensar el siguiente procedimiento; se intenta localizar a la familia de la víctima, se trasmite la inoportuna noticia, se  participa a los deudos el lugar donde transcurre la fatal situación.


 Luego, ya que es importante, se llamaría al respectivo trabajo y se explicaría la buena acción por la que se está incurriendo en la inasistencia. Se debe dirigirse al despacho del nosocomio para obtener una constancia que ratifique lo dicho en el punto anterior, para finalmente, poder descansar de la agobiante situación de no ir a trabajar en beneficio de otro. Algo así como, un donante de sangre, que aprovecha la buena causa para librarse de una jornada laboral.
Quizás, Kant y sus categorías de actos morales puedan intervenir en esta digresión cargada de comentarios cínicos.

Desafortunadamente… Mr. Deadly deberá esperar media hora más porque la extensión de esta segunda parte (que vendría a ser la última) obliga a ir al encuentro del desenlace en la próxima entrega. Por cierto; Mr. Deadly, ya llegó a las 15 horas, todo un logro.

Hora del deceso: 



¡Mañana, 

                     sin falta!

5 comentarios :

Tracy dijo...

Deseo que continúe.

Teresa Oteo dijo...

ayyy que se va a acostumbrar a acabar vivo la entrada y ya verás cuando le toque morir de nuevo que mal lo va a llevar!!!
Qué intriga, por Dios!!!
Un besote!

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Tal vez nuestro antiheroe sea un dolor de cabeza para las personificaciones del destino y demás. Si es así, felicitaciones.

G a b y* dijo...

Zafó esta vez? esto me trae mala espina... o una vuelta de tuerca en la historia?
Qué curiosidad!

Génesis García dijo...

no la he leido desde el principio, pero me gusto, tiene muy buena letraaa!!*-* cuando tenga mas tiempo me paso para leer completo hasta donde tengas :D saludoss!!♥