sábado, 23 de marzo de 2013


Mr. Deadly #4 parte I por LuisBernardo Rodríguez


MR. DEADLY 4
Parte I

Mr. Deadly pensó en todos los riesgos que intentó salvaguardarse hasta el momento. Calculó todas las posibilidades de seguridad. Luego, se dijo:

- ¿Resguardarse? Tampoco es válido, por lo visto.

Así que, un poco desahuciado, tomó la deliberada resolución de no tomar precauciones.
Emprendió, con naturalidad y una osadía extrema, su habitual caminata matutina.


El derrotero por el cual optó embarcarse, lo llevó por; transitadas calles (incluidos semáforos fuera de servicio), cercanías a obras en construcción, aproximaciones a zonas antiguas, que ofrecían desvencijadas cartelerías y chapas propensas a la volatilidad, entre otros sitios arriesgados para la frágil suerte de nuestro amigo.

Un fuerte viento comenzó a azotar la ciudad. Como un último acto de temeridad, Mr. Deadly, se resguarda bajo un árbol que agitaba con violencia sus perennes ramas.
Esperaba el acostumbrado fallecimiento, imaginando un relampagueante fin.

Para su sorpresa, la muerte llegó a su habitual cita, pero haciéndole un desaire a Mr. Deadly.
Un sexagenario hombre cae de rodillas, a unos pasos cerca de él, para permanecer tendido en el suelo.
Resumiendo, un aneurisma cardíaco fulminante hizo desaparecer al individuo de entre los vivos.

Lo primero que Mr. Deadly caviló; fue una equivocación, un error fatal, una sustitución inadmisible en la cadena de sucesos habituales.
Desgraciadamente… a Mr. Deadly le sobrevino 
la culpa y a esta crónica, unos breves puntos suspensivos que mantendrá la expectativa. 





Hora del deceso: Deliberando (Jueves 28)      

5 comentarios :

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Acá se demuestra que tiene una ventaja, la de aprender de los errores aunque sean mortales, son reversibles para él. Casi a nadie lo sucede. Y aprendió a sortear los peligros o la muerte tiene sus limites para actuar, lo cual sería un interesante descubrimiento.
Una historia podría ser que se fascina con una mujer. La salva de un peligro ficticio, porque resulta que es una actriz de película. Y entonces se electrocuta con equipo de filmación. Es una sugerencia.

G a b y* dijo...

Oh! tentar a la muerte y todos los peligros, para que otro muera a sus pies!
Quedo expectante también, algún eslabón se ha roto en esta cadena macabra y quiero saber por qué!
Gabt*

LuisBernardo Rodriguez dijo...

Demiurgo, que alegría que comentes. Por cierto; este capítulo surge de otro de tus comentarios, en el que planteabas la salvaciones de otros a costillas de Mr. Deadly. Así que pensé en lo inverso, pero por motivos personales el final tiene otro giro para el próximo viernes.
Gaby, gracias por pasar y leer a este personaje, me alegra que te hayas enganchado con la historia. Algo breve para leer, mil gracias a todos los que comentan!!

Teresa Oteo dijo...

Estoy de vacaciones pero no podía dejar de pasar a leer a Mr. Deadly...de momento se libró pero nos ha dejado ahí unos puntos suspensivos que aunque yo los quiero mucho no me gustan nada jejeje
Muchos besos!

Neogéminis dijo...

Si llegó la culpa como sustituto del miedo excesivo, creo que el pobre no salió ganando. De una u otra manera las dos situaciones enfermizas pueden matar!

un abrazo de domingo.
=)